Zampedri, ¿quién te reemplaza?
Es la pregunta que ronda cada vez que Católica sale a la cancha. Pero antes de salir a buscar reemplazante, hay que decir algo incómodo: los números dicen que Zampedri nunca ha estado mejor.
Es la pregunta que todo hincha de Católica se hace tarde o temprano: ¿quién reemplaza a Zampedri cuando se vaya? Lleva siete temporadas siendo el 9 titular, y esas cosas no duran para siempre.
Pero antes de salir a buscar reemplazante, hay que mirar la trayectoria completa. Y ahí la pregunta se pone incómoda: en vez de una carrera en caída, lo que muestra la data es justo lo contrario.
¿Cómo ha sido su carrera goleadora? Zampedri lleva entre 16 y 22 goles por temporada desde 2020, sin ninguna caída real — 20, 22, 18, 17, 19, 16, y ya lleva 18 este año con toda la segunda rueda por delante. Es una de las rachas de consistencia más largas del fútbol chileno reciente.
2026 a la fecha 18, temporada en curso.
Lo que cambió no es cuánto anota, es cuánto necesita para anotar. En 2020 su xG era más alto que sus goles reales — 22,9 esperados contra 20 convertidos, es decir, el modelo pensaba que debía haber anotado más de lo que anotó. Hoy es exactamente al revés, y por una diferencia mucho mayor: este año lleva 18 goles con apenas 12,1 xG.
Hay que hilar fino acá: una brecha así, de un año para otro, normalmente es señal de suerte insostenible — un jugador convirtiendo ocasiones que no debería. Pero cuando la brecha crece temporada tras temporada (2023 casi pareja, 2024 +3,8, 2025 +2, 2026 ya +5,9 y con margen para seguir creciendo) deja de ser un golpe de suerte puntual y empieza a parecer una habilidad real: su porcentaje de conversión pasó de 23% en 2023 a 34,6% este año, el mejor de su carrera.
Entonces, ¿de verdad hay que reemplazarlo? Todavía no — y cuando cruzamos su perfil de gol actual contra todo delantero con 600+ minutos en nuestra data (Primera A y Primera B, 2020-2026, sin considerar a Católica, Colo Colo ni la U), no aparece nadie que calce con su nivel de hoy. Nadie anota tanto necesitando tan poco xG.
Así que probamos otro ángulo: en vez de buscar quién ya tiene un perfil parecido, miramos hacia atrás — ¿qué tan seguido un delantero termina la temporada anotando más goles de los que el modelo esperaba?
Cruzamos seis temporadas (2020-2025) de Primera A y Primera B, con todo delantero que jugó al menos el 30% de esa temporada, y nos quedamos solo con los que anotaron más goles que xG — la misma anomalía que Zampedri viene mostrando. Eso pasó 255 veces.
La inmensa mayoría de esos 255 casos son brechas chicas, apenas un gol o dos de más — se ve en lo apretada que está la nube cerca del piso. Solo 3 llegan a +5,9 o más, el nivel que Zampedri está mostrando este año, y los tres son de Primera B: M. López (Copiapó, 2021: 21 goles con 13,7 xG, +7,3, el mayor de los seis años), Lionel Altamirano (La Serena, 2024: +6,5) e I. Herrera (Barnechea, 2023: +5,9, empatado con Zampedri).
El caso de López además muestra lo difícil que es sostener esto: pasó hace cinco años, y desde entonces nunca volvió a acercarse — este 2026 anda en 0,77 goles por 90 minutos, lejos de esa temporada. Y ni ese récord de +7,3 alcanza a compararse del todo: pasó en Primera B, no en Primera A, donde juega Zampedri.
Vale la pena mirar también quién anda cerca esta misma temporada: D. Arias (Deportes Santa Cruz, Primera B) lleva +5,7, casi calzado con el +5,9 de Zampedri. Mismo problema que con López —es Primera B— más uno adicional: es la primera vez que le pasa. En sus seis temporadas anteriores, Arias nunca había anotado más goles que xG.
Entonces, ¿qué queda del ejercicio? Ni por parecido de nivel actual ni por qué tan seguido pasa esto en seis años de historia —en cualquiera de las dos divisiones— aparece alguien que se acerque a lo que Zampedri está haciendo, jugando en la división más competitiva del país. No es una mala noticia —es, de nuevo, la misma conclusión de la primera parte: hoy Zampedri no tiene con qué compararse.
Lo que este ejercicio tampoco puede capturar es el estilo de juego: cuánto de la producción de cada uno depende del servicio que recibe, o si su forma de jugar realmente calza con lo que necesita un equipo como Católica. Tampoco separamos los goles de penal del resto, así que parte de esa conversión más alta de Zampedri podría depender de quién patea los penales este año. Son preguntas para otro artículo.
Cómo se hizo este análisis. La muestra de 2020-2025 incluye a todo delantero de Primera A y Primera B que jugó al menos el 30% de los partidos de esa temporada (el umbral se calcula sobre el total real de fechas de cada año, que varía — 2020 tuvo 34 fechas, 2022 en adelante 30), quedándose solo con quienes anotaron más goles que xG. 2026 se muestra aparte por ser la temporada en curso —no forma parte de la muestra histórica cerrada de 255 casos—, con el mismo filtro pero el umbral de 30% calculado sobre la fecha actual de cada liga (18 en Primera A, 19 en Primera B). No se usa posición en la tabla ni puntos: todavía no tenemos cargada la tabla de posiciones.
Soy Juan, amante de los datos y el futbol. Escribo para futbolítica desde agosto de 2026.